Controla las finanzas de tu empresa

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Ser tu propio jefe tiene grandes ventajas pero también enormes responsabilidades y es justamente en éstas en las que recae la prosperidad de tu empresa. Una de ellas, probablemente de las más importantes, es el manejo que le das a las finanzas de tu empresa.

La administración de las finanzas cuando eres tu propio jefe se puede convertir en un verdadero dolor de cabeza, sobre todo al intentar definir cuánto dinero se va a dónde. Lo primero es definir tres factores indispensables: el dinero que es de la empresa, el dinero que es tu sueldo y el equipo que se encargará de realizar todos aquellos movimientos financieros de los que tú no tienes conocimiento. 

La diferencia entre el dinero de la empresa y el dinero del dueño de la empresa debe estar perfectamente trazada desde el principio o generará uno de los problemas más comunes en las finanzas empresariales: creer que el dinero de la empresa es dinero de quien la maneja.

Una empresa requiere de cierto capital para su funcionamiento diario por lo que el dueño no puede tomarse la libertad de disponer de ese dinero para efectos personales si es que desea que el negocio sobreviva.

Presupuesto, el comodín de las finanzas

El principal error en el manejo de las finanzas de una empresa es que los dueños no saben con exactitud cuánto entra y cuánto sale de ésta. Es decir, no saben cuáles son los ingresos fijos y cuáles son los variables lo que lleva a que no tengan control sobre ellos.

Es por ello que realizar un presupuesto al inicio del año es muy recomendable, en él se debe estipular cuánto dinero entrará, cuánto se gastará y cuánto se tiene disponible para realizar proyectos varios que requieran de cierta inversión.

Designar los salarios

Es importante que como dueño te designes un sueldo para que no sientas la necesidad de tomar dinero que corresponde directamente a la empresa. Lo recomendable es que se designen las funciones y sobre ello se definan los salarios. Por supuesto, todos son importantes por lo que se deben hacer con cuidado siempre respetando la concordancia entre actividades e ingresos.

 

 

 

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